Alberto Chicote en Pesadilla en la Cocina: básicos para triunfar

Los lunes por la noche, que son mágicos y muy divertidos desde que tenemos a Alberto Chicote en Pesadilla en la Cocina, en la Sexta, rescatando cocinas españolas. Aunque el objetivo del programa es el entretenimiento, lo cierto es que en él se repasan pautas fundamentales para un negocio de restauración y extrapolables a cualquier negocio en marcha.

Por ello, hemos querido resumirte los “básicos” de Alberto Chicote en Pesadilla en la Cocina, y que no debes perder de vista:

1.- Concepto: el concepto es el enfoque del negocio, la coherencia entre las variables que intervienen para que la interpretación del cliente sea la adecuada. No podemos dar de comer cocina asiática en un local con otro ambiente. Como poder, se puede, pero las probabilidades de éxito no son las mismas. La decoración, el estilo y el producto deben ser coherentes para maximizar el beneficio.

2.- Producto: materias primas de excelente calidad, máxima higiene, rigurosidad en el tratamiento, y uso de producto local y de temporada, para reducir costes. Una carta bien dimensionada, sencilla, sabrosa y saludable facilita las tareas y mejora el resultado global.

3.- Gestión: es una de las áreas más importantes y también la más difícil. Conseguir una adecuada gestión del negocio, implica tener conocimientos de control de costes, compras, marketing, ventas, redes sociales, atención al cliente, gestión del equipo a cargo, selección de personal, y un largo etc. Ser restaurador hoy en día no es cualquier cosa, exige esfuerzo, autoridad, responsabilidad, y una actitud despierta para captar rápidamente los cambios del mercado e ir adaptando el negocio a ellos. 

4.- Localización: otra clave del negocio fundamental, la posición determinará el producto: si es una zona de paso, la oferta es importante pero si no lo es, entonces será crítica. Conseguir la peregrinación hasta un negocio requiere un mayor esfuerzo en el resto de variables.

5.- Equipo. Conseguir el equipo perfecto no es tarea fácil: en la cocina, personas metódicas, disciplinadas, con formación, con espíritu de sacrificio y pasión por su trabajo. En la sala, personas atentas y con facilidad para establecer relaciones cercanas con los clientes, ágiles, con vocación de servicio y sobretodo que pregunten al cliente, que obtengan información válida que ayude a subir ventas (lo que más  ha gustado, si había algo que no ha terminado de convencer, etc…).

El control de todas estas variables es lo que marca la diferencia en los negocios para Alberto Chicote en Pesadilla en la cocina, ¿y para ti? ¿se te ocurre alguna más? Déjanos tu opinión 😉